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1. Publicaciones periódicas

1.1. Periodicos

Periódico el Liberal del Norte

Periódico FRESNO "Toda una odisea"

El Yunque, diciembre 4 de 1943

1.2 Revistas

Revista cultural y comercial de Honda.  Edición de Fresno

 Viajes - 1974.pdf

Fresno-Guía de turismo 1932

Temas Nacionales, turismo, estadística, directorios.  1932

2. Libros de Anibal Henao

Geografía de Fresno

Libro de composiciones

3. Documentos para la historia de Fresno

Terrenos del Fresno - 1890

Cuestiones del Tolima_1871

Una mirada retrospectiva

Carta a un prelado - 1926

Documentos referentes a Pantaleón González

4. Publicaciones conmemorativas

El centenario del Fresno es una sola vez

Centenario del Fresno.pdf

Fresno 150 años

5. Artículos sobre Fresno y su historia

Fresno Memoria y futuro

LA FUNDACIÓN DEL FRESNO. Bogotá, D. C., Junio de 1996     

Camacho, Ramón Elías.  Cuando yo digo Fresno

Inauguración de la Alcaldia en 1945.  Anatol Cuartas

Franco L. Marco A.pdf

6. Fresno es noticia

7. Otros documentos 

Estudio sobre las minas de plata al norte del estado del Tolima. 1886

Una explicación obligada.  1881

Archivo digital

Palabras pronunciadas por Anatol Cuartas Lastra, en el acto de inauguración del edificio de la Alcaldía Municipal en 1945.

Se congregan en este recinto, con motivo de la fausta fecha de inauguración del Palacio Municipal del Fresno, las autoridades políticas y administrativas, los más destacados elementos de la sociedad, la banca, el comercio y la industria,para celebrar con el fasto y el lujo que la ocasión demanda, el suceso magnífico de la culminación de una obra por largos años acariciada, que viene a llenar un unmenso vacío en la vida del distrito.

El justo alborozo que embarga a los habitantes del Fresno en este día memorable, es apenas la manifestación de un sentimiento de conformidad y complacencia por la tarea cumplida.  El desarrollo de los pueblos es un proceso lento y doloroso, conformado por la insalvable limitación de los recursos y las más de las veces por la inocultable desidia de quienes manejan la cosa pública.  Pero esta vez, El Fresno ha roto todos los cauces que frenaban su ambición, ha desbordado su actividad arrollando los mayores obstáculos, ha libredo furiosas batallas por la conquista de sus ideales, y así puede ofrecer hoy los halagadores resultados que aplaudimos con el orgullo de ciudadanos de una república libre y con la conciencia de fresnunos que han cumplido con su deber.  El Fresno puede ostentar con satisfacción las severas líneas y la sobria aquitectura de su Palacio Municipal, pues está soberbia construcción está pregonanado a los cuatro vientos cuánta es la energía creadora de sus hijos y cuánta su amplitud visionaria.

En esta época convulsionada, en que el universo se inclina fatalmente hacia su propia destrucción por el desconocimiento de los derechos inalienables de los pueblos, y cuando aun no repuestos de los inmensos males recibidos por la tremenda hecatombe que acaba de terminar, ya la conciencia del mundo empieza a estremecerse ante la perspectiva de una nueva conflagración, conforta ver cómo el municipio colombiano, célula insustituible de esta arcadia feliz que es nuestra patria, al amparo de gobiernos democráticos y bajo la égida de los principios republicanos, avanza con paso firme por los derroteros de progreso y acusa a diario signos de mejoramiento positivo y estable.  Esto nos viene a demostrar que los pueblos amantes de su desarrollo y perfeccionamiento, ansiosos de paz y tranquilidad, deben procurar el fortalecimiento del sistema de gobierno que propicia su holgura y bienandanza, porque es el único que garantiza todos los derechos, es fiel ejecutor de la justicia y da a todos oportunidades de triunfar.  Y este pueblo,que ha reconocido penosos caminos de tragedia y de dolor que han puesto a prueba su entereza y su porvenir, con la comprensiva ayuda de los últimos gobiernos de la república, a cuyo amable recuerdo debemos consangrar justo tributo de agradecimiento, ha salido triunfante de la dolorosa experiencia, vigorizado y con nuevos bríos y con nuevas energías, demostrando paladinamente que los pueblos sufridos son los que mayores triunfos obtienen.

Las conquistas hechas por el Fresno en el campo del progreso, no indican en manera alguna que ha alcanzado la meta ni que haya coronado la lucha.  Nos falta mucho y quizas los hijos del terruño no han respondido a las necesidades de la localidad.  Porque aquí he de preguntar:  ¿Quienes conocen los vecinos pueblos de Caldas, no están de acuerdo en reconocer que municipios de inferior categoría al nuestro, ofrecen al turista mayores comodidades, exhiben obras más vistosas, tienen un ritmo de adelanto más acelerado? Y nosotros con la misma raza, las mismas riquezas, los mismos recursos, no alcanzamos su nivel.  Es que la pereza habitual de estos medios, la negligencia abrumadora que anquilosa el organismo distrital, nos tiene sometidos al vencimiento y al abandono.  Precisa pues que en este momento plantee un interrogante a mis coterráneos, para que con la mano en el pecho digan si han cumplido con sus deberes cívicos, y si su espíritu público está a la altura de las necesidades de la ciudad.  Un ligero examen de conciencia nos dice que no; que estamos retrasados en pagar esa deuda; y que es preciso que con redoblado entusiasmo acometamos la tarea que nos obliga, que no espera, que es urgente e inaplazable.

Libre de ropajas literarios y de galas retóricas, con mi lenguaje descarnado y escueto, he querido en esta ocasión dejar la constancia del goce íntimo que nos depara el acontecimiento de vasta significación histórica que hoy festejamos.  Más es necesario destacar los nombres de las personas que han contribuido a la realización de esta obra, vinculándose a ella con su esfuerzo y sirviendo los intereses colectivos con esmero y eficacia.  Las últimas administraciones municipales merecen bien de la ciudadanía por la labor cumplida.  Y evoquemos a Carlos Orozco Arias, el malogrado y nunca bien lamentado personero municipal quien con su dinamismo ejemplar, su consagración inimitable y su patriótica abnegación, echó las bases y sentó los perfiles de esta orgullosa estructura.  Dediquemos esta noche el homenaje de nuestro emocionado recuerdo a este preclaro hijo de la tierra.  Mencionemos ahora a Arnoldo Alzate, otro ejemplo de energía y de trabajo a quien tocóle imprimir el último impulso a los trabajos.  Y como figura central de esta celebración, es preciso destacar a Alfonso Palacio Rudas, nombre que debe refulgir en la conciencia de las multitudes y que sus servicios se ameriten ante el pueblo, pues fue él el que aportó su decisiva influencia para el logro de esta edificación suntuosa, sobre uno de cuyos muros estará esculpido su nombre, recordando a las generaciones el de un eminente servidor público.  Pero, pese a los éxitos cosechados, los gestores de estos beneficios no recibirán gratitud ni favor; antes bien pueden esperar ellos los guijarros de la envidia y del odio; los salivazos de los impotentes y los renegados; porque aquí, como en todo lo que lleve anexo humana debilidad, se aplica la sentencia célebre: "Pasad// Pasad// Para vosotros no habrá alta estatua, el pueblo perderá vuestro nombre porque sólo se acuerda del que mata con el sable y el cañón; no ama sino el brazo que en los campos húmedos lanza huesos a podrir por millares; no ama sino al que hace construir las Pirámides llevando piedra sobre sus espaldas.

Para terminar, ningún momento mejor que éste para formular un encarecido llamamiento al espíritu público de esta tierra, una exigencia perentoria al sentimiento cívico de sus pobladores.  Que la coronación de este esfuerzo no sea el punto final de un programa, sino la conquista de un nivel más alto en la carrera ascendente del Fresno, para cuya prosperidad y engrandecimiento debemos todos contribuir con entusiasmo y decisión, en medio de la armonía generosa de sus hijos, de su cordial entendimiento y del propósito indeclinable de consagrarse con mayores ímpetus a su servicio  desinteresado y patriótico/.  Con este ideal como mira, y prosiguiendo el camino glorioso que hoy pisamos, fresnunos por la sangre, fresnunos por el corazón, adelante//